Un encuentro que honra el camino compartido.


Con profunda alegría y sincero respeto, recibimos hoy a Sebastián Okabe y a los miembros de Yanagi Dojo como parte de la Familia Yuetsu. Este momento, que celebramos bajo el espíritu de ¡Bienvenidos Yanagi Dojo a OGKK!, representa mucho más que una incorporación formal: es la convergencia de dos trayectorias que, desde sus raíces, han cultivado un mismo sentido de búsqueda y dedicación.
Yanagi, “sauce”, evoca la flexibilidad que permite inclinarse sin quebrarse, adaptarse sin perder la esencia y encontrar fortaleza en la suavidad. Esa imagen refleja la práctica diaria, la constancia silenciosa y la serenidad con la que enfrentamos los desafíos del Karate-do. Yuetsu, por su parte, significa “alegría”: la alegría profunda que nace del esfuerzo compartido, del aprendizaje mutuo y del crecimiento que se construye en comunidad.

La llegada de Sebastián y el valor de la humildad.


Hoy celebramos la llegada de Sebastián, quien se incorpora a OGKK con la humildad de quien reconoce que el camino nunca se termina, con la generosidad de quien enseña desde la experiencia vivida y con el propósito sincero de aportar a una comunidad que se fortalece cuando sus miembros se encuentran desde el respeto. Su presencia, junto a la de su dojo, amplía la red de vínculos que sostienen nuestra práctica.


En este espíritu de bienvenida, volvemos a afirmar ¡Bienvenidos, Yanagi Dojo, a OGKK! como una expresión de gratitud y reconocimiento. La incorporación de Yanagi Dojo no solo suma manos y miradas: suma historia, sensibilidad y una forma particular de entender el Karate-do que enriquece a todos.

Un camino que florece cuando se camina juntos.


En Yuetsu creemos profundamente que el Karate-do florece cuando las trayectorias se entrelazan y el entrenamiento deja de ser un acto individual para convertirse en un puente entre personas, generaciones y perspectivas. Por eso, este paso nos llena de alegría: es una manifestación de confianza, de aprendizaje compartido y de la voluntad de crecer juntos.


En este tercer tramo del mensaje, reafirmamos una vez más ¡Bienvenidos, Yanagi Dojo, a OGKK! como un gesto que celebra la unión de caminos y la construcción de un futuro común. Que este encuentro sea el inicio de nuevas experiencias, de prácticas significativas y de un espíritu comunitario que se fortalece con cada saludo, cada kata y cada instante de entrenamiento.
Bienvenidos. Es un honor entrenar a su lado.