Un momento significativo en el Hombu Dojo
La semana pasada realizamos en el Hombu Dōjō la Ceremonia del Té de Cintos Negros, un espacio íntimo y sobrio en el que reconocemos no solo el avance técnico, sino la maduración del carácter y la forma de estar en el tatami. En este marco recibimos a Edgar Sanguino como Shodan en OGKK, luego de haber sido examinado durante el Gasshuku OGKK Internacional de marzo de 2026. Su ascenso honra su recorrido y fortalece a toda nuestra comunidad.
Un camino de constancia y respeto
Edgar‑san se incorporó a Yuetsu el 9 de marzo de 2018, trayendo consigo una base previa de práctica: 7° kyū en Kobudō MKKI y 5° kyū en Taekwondo WTF. Desde entonces, su camino ha sido constante, silencioso y profundamente respetuoso. Su avance no se explica solo por la técnica, sino por la manera en que ha habitado el dōjō: con humildad, disciplina y una disposición permanente a aprender. Cada entrenamiento, cada corrección y cada gesto en el tatami han ido moldeando una forma de estar que refleja el espíritu de nuestro linaje.

El sentido de la Ceremonia del Té
La Ceremonia del Té nos recordó que cada ascenso es también un acto de responsabilidad. Ser cinto negro OGKK —y, desde ahora, cinto negro Yuetsu— implica sostener una manera de relacionarse con los demás, de entrenar y de cuidar el legado que nos ha sido confiado. El Shodan no marca un final, sino el comienzo de una etapa en la que la técnica, el carácter y el servicio a la comunidad deben profundizarse con serenidad y constancia.

Agradecimiento y continuidad del camino
Agradecemos a quienes nos acompañaron en este momento y que, con su presencia y su práctica, dan sentido a nuestra Escuela.
Edgar‑san, que este nuevo grado te encuentre con la serenidad y la alegría profunda que caracterizan a Yuetsu. Lleva tu cinto con orgullo, sin confundirlo jamás con arrogancia. Tu camino continúa.
